Lección Progreso
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Las opciones de respuesta para estas preguntas son siempre las mismas: ninguna vez durante el último mesmenos de una vez a la semanaentre una y dos veces a la semana, o tres o más veces a la semana. Las otras cinco preguntas del cuestionario las contesta la pareja o compañero/a de habitación según lo que haya podido observar.

Estas últimas preguntas se utilizan para tener datos más objetivos sobre los problemas de sueño que sufre la persona, pero solo los puntos de las 19 preguntas contestadas por ella misma se tienen en cuenta realmente para valorar su calidad de sueño.

Por un lado, la suma de las puntuaciones de las 19 preguntas, o la puntuación total, indica la calidad del sueño general de la persona evaluada. Esta puntuación total puede oscilar entre los 0 y los 21 puntos. A mayor puntuación total peor calidad de sueño. De esta forma, una puntuación total inferior o igual a cinco indica que, en general, su calidad de sueño es óptima, mientras que una puntuación total superior a cinco sugiere que tiene problemas de sueño, de mayor o menor gravedad.

Por otro lado, al igual que sucede con muchos cuestionarios, con el PSQI es posible obtener, además de una puntuación total, otras puntuaciones que reflejan los problemas que la persona puede presentar en relación a características del sueño más específicas. Así pues, además de la calidad de sueño, el PSQI permite conocer la latencia de sueño o el tiempo que tarda en quedarse dormida, la duración del sueño, la eficiencia de sueño (recordemos que es el porcentaje de tiempo que pasa realmente durmiendo del total de su tiempo en la cama), la presencia de alteraciones de sueño específicas, la necesidad de utilizar medicación para dormir, y el nivel de somnolencia diurna.

En definitiva, el PSQI es un cuestionario que permite valorar de forma rápida tanto la calidad de sueño de los adultos, como los problemas relacionados que esta persona puede presentar. De esta forma, proporciona información que puede servir, en un primer momento, para descartar la necesidad de una evaluación del sueño más objetiva y costosa en una persona que no tiene realmente problemas de sueño o, por el contrario, para indicar la necesidad de recurrir a dicha evaluación en la práctica clínica.

¿Qué hacer después? Para los que han descubierto que no están durmiendo lo suficiente, hay medidas que pueden tomar para que empiecen a hacerlo, mediante la higiene del sueño.